DIETAS SIN GLUTEN

Si bien hay aproximadamente una de cada cien personas que padecen celiaquía, existen además otras enfermedades que pueden provocar pequeñas inflamaciones intestinales que no califican como enfermedad celíaca, es así que actualmente se conoce la existencia de una condición relacionada al gluten que no es la enfermedad celiaca denominada como sensibilidad no celíaca al gluten. La misma afecta a personas que no son clinicamente diagnosticados como celícos, es decir, no presentan las manifestaciones clínicas o de laboratorio para ser diagnosticadas como tales, pero cuyo estado de salud mejora notablemente con una dieta libre de gluten y empeora nuevamente cuando vuelve a ingerirse.

UN POCO DE HISTORIA
El trigo fue introducido en la dieta humana hace unos 10.000 años con la llegada de la agricultura, durante los anteriores 250.000 años el hombre ha ido evolucionando sin tener esta extraña proteína en su intestino, lo cuál ha resultado en una proteína que el intestino humano no puede digerir totalmente.Las principales proteínas en el gluten de trigo son la glutenina y la gliadina, esta última, contiene repetidas secuencias de aminoácidos que el sistema digestivo humano no puede romper, y en efecto, las personas con enfermedad celíaca presentan una o dos mutaciones que desatan un ataque inmunológico cuando piezas de la gliadina atraviesan el intestino, esta reacción del sistema inmunológico se dirige principalmente sobre las paredes del intestino, provocando la atrofia de las vellosidades intestinales, las cuales son estructuras de vital importancia en la absorción de nutrientes. Los síntomas visibles pueden variar ampliamente e incluyen vómitos, diarrea crónica o constipación, anemia, etc. Aunque, no todas las personas que tienen esta mutación genética desarrollan celiaquía, lo cuál parece ser un problema creciente. Luego de examinar las muestras de sangre un siglo antes, se descubrió que el porcentahe de personas celíacas se ha ido incrementando. Aunque el porque de esto es un misterio, algunos culpan al trigo, especialmente algunas variedades nuevas que contienen altos niveles de gluten, debido a que el mismo permite la elaboracion de masas elasticas y crujientes.

En tanto, en las 99 de cada 100 personas que no tienen celiaquía y aquellos que no tienen tampoco alergia al trigo, los fragmentos de gliadina sin digerirse usualmente pasan inofensivamente a traves del intestino, siendo en estos casos muy discutible los beneficios de una dieta sin gluten, y muy probablemente no los halla para la mayoría...pero...no para todos se aplica la misma regla, muchas personas aseguran haber mejorado notablemente su estado de salud mediante el seguimiento de dietas sin gluten. Algunas personas con enfermedades como sindrome de colon irritable o artritis también reportaron alivio de sus síntomas, aunque no hay evidencia científica que respalde esto último. Al respecto es importante alertar que las dietas sin gluten no deben volver escasas en fibra y más ricas en grasas y azúcar, es decir, lo cual las haría mucho menos saludables, por lo que debe buscarse el reemplazo de los productos con gluten por frutas, frutas secas, harinas de legumbres o de otros cereales integrales para que realmente se vuelva una dieta menos alergénica pero a la vez má saludable.

En algunos estudios se ha visto gente diagnosticada con sindrome de intestino irritable, que padecian en realidad una enteropatia sensible al gluten.

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