CONSUMO DE PESCADO DURANTE EL EMBARAZO
El consumo de pescado durante y antes del embarazo si bien incrementa la ingesta de omega-3(DHA), del mismo modo
incrementa la exposición al mercurio presente en los pescados debido a la contaminación de las aguas.
El mercurio puede afectar negativamente el desarrollo del cerebro en el feto, mientras que el DHA puede, por el
contrario, estimular el desarrollo cerebral. Sin embargo, el efecto negativo del mercurio es más relevante que el
potencial efecto benéfico del DHA presente en la mayoría de los pescados.
De acuerdo con esto según se viene investigando se considera que para la mayoría de las especies de pescados,
los efectos potenciales adversos del metilmercurio sobre el desarrollo cerebral, exceden los potenciales efectos
benéficos del DHA, efecto que en el caso de los peces de larga vida es todavía peor(Con diferencia de cociente
intelectual de unos 10 puntos menos). Ver estudio
Esto sugiere dos posibilidades, la primera de ellas es focalizar el consumo de peces ricos en DHA y evitar las especies
con elevado contenido de mercurio, recordemos que los que conviene evitar debido a que son peces que tienen larga vida
(de modo que acumulan más mercurio) se destacan el atún, el pez espada, y la perca; la otra posibilidad
es simplemente tomar un suplemento de DHA durante el embarazo y desde unos meses antes.
Se aconseja idealmente que en forma preventiva se eviten los peces con altos niveles de mercurio desde un año
antes del embarazo, y no sólo durante el mismo, debido a la vida media del mercurio en el organismo, esto
permitiría eliminar practicamente el 99% del mercurio.
Desafortunadamente, otros contaminantes presentes en el pescado toman más tiempo para ser eliminados, tal es el
caso de ciertas dioxinas, PCB, y metabolitos del DDT encontrados en peces de vida media y larga(Unos 10 años)