DIETA BLANDA


La dieta blanda, entendida como sinónimo de protección gástrica, intestinal, hepática o pancreática, es una combinación de alimentos y formas de preparación que impliquen el mínimo trabajo de un sistema digestivo que se encuentra inflamado y sensibilizado por diversos motivos que pueden ir desde una infección, una intoxicación, diverticulitis, diarrea, etc. Respecto a la composición de la los alimentos manejados en este tipo de dietas transitorias lo que se busca es alimentos de bajo contenido de fibra y de grasa. Respecto a la forma de preparación se busca que no se usen procedimientos que impliquen el agregado de cuerpos grasos como mantecas, margarinas o aceites, ni formas de cocción que impliquen formación de costras o partes quemadas del alimentos, que, además de ser cancerígenas son difíciles de digerir para el sistema digestivo. Este tipo de alimentos permitidos deben siempre manejarse en porciones reducidas para no exigir al sistema digestivo y racionando las ingestas en pequeños volumenes cada 3 o 4 horas.
  1. ARROZ BLANCO El arroz blanco, con sólo un 0.52% de grasa y 2.8 gramos de fibra cada 100 gramos es un alimento tipicamente utilizado en este tipo de dietas. El mismo ofrece posibilidades de incorporación desde el desayuno hasta la cena, no sólo como arroz blanco hervido sino también junto con caldos de verduras colados, en forma de sopa de arroz, caldo de arroz, con pollo sin piel, con verduras de bajo contenido de fibra o en forma de fideos o galletas de arroz, así como puede manejarse el harina de arroz para algunas preparaciones. También es recomendable la ingesta del agua de arroz(Mucilago)
  2. PESCADOS El pescado blanco hervido(Con un contenido de fibra y grasa casi nulo), puede presentarse tal cuál en el plato o se lo puede condimentar con un poco de cilantro, perejil, orégano o laurel, especias que ayudan a las digestiones y hacen el plato más sabroso sin alterar su función curativa. Puede también presentarse en forma de sopa con un poco de sémola, o acompañado con zanahoria, calabaza, tofu o incluso pollo. Conviene evitar los pescados grasos como el salmón, caballa, trucha, anchoas y sardinas. De acuerdo a las revisiones más recientes se suele desaconsejar los pescados que tienden a acumular grandes cantidades de mercurio como la bóla o el at&uactuen(En general son los pescados grandes y de larga vida media, especialmente los que nadan cerca de la superficie) dado que si bien este componente afecta principalmente al sistema nervioso, se han reportado casos de afdección hepática por este metal.
  3. Pollo
  4. En cuestión de carnes, conviene ser cauto y limitarse durante los primeros días de inicio con la comida sólida a las carnes blancas magras de pollo de corral o de pavo, las carnes rojas tienen otro tipo de fibras que son más difíles de digerir.
  5. CALABAZALa calabaza contiene un muy bajo contenido de fibra(0.5g c/100 gramos) y prácticamente no tiene grasa lo cuál permite su incorporación en este tipo de dietas en forma de sopas, purés, salsas y rellenos. La vitamina A (en forma de beta-caroteno o provitamina), abundante en las hortalizas de color naranja intenso, tiene la cualidad de nutrir las mucosas y regenerarlas. Este aspecto es clave en cualquier proceso de irritación, bien sea de la mucosa digestiva (diarrea, estreñimiento, vómitos) o respiratorio (laringitis, llagas en la boca, faringitis), y hay ciertos alimentos que cumplen tal propósito terapéutico complementario.
  6. TOMATE: El tomate tienen un contenido de fibra intermedio(1,2g c/100 gramos) pero es fácilmente removible si se le quitan bien la piel y las semillas. De esta forma entonces se lo puede incorporar en la dieta en forma de ensalada condimentado con or&eeacugano o bien en forma de salsas.
  7. El miso es una pasta fermentada de soja (o de soja y cereales) con la cualidad demostrada de favorecer la digestión porque contiene enzimas y lactobacilos similares a las del intestino.
  8. Las frutas: pera, manzana y compotas La fruta en compota es perfecta para la dietablanda de protección digestiva, siempre y cuando se seleccionen bien las frutas y se cocinen potenciando su función astringente. Hay que descartar cualquier cítrico (naranjas, mandarinas, pomelos), o frutas ácidas como la piña y el kiwi, pero a partir de ahí, será la tolerancia individual, pero optando siempre por piezas peladas y maduras. La compota de pera sin azúcar y la compota de manzana son ejemplos de recetas que podemos ofrecer entre horas. Se puede usar canela . Un recurso muy interesante es sustituir el agua por infusiones digestivas como la manzanilla, la melisa, el anís o el regaliz. La infusión aporta un particular sabor y da a la dieta el valor añadido de sus propiedades digestivas.